Vivimos en una sociedad en que a raíz de numerosos problemas de nuestra cotidianeidad, la plática negativa y el razonamiento negativo son moneda constante. Ejemplos hay miles todos los días y a cada hora, como aquella persona obesa que se sienta a la mesa y dice que todo lo que come lo engorda (conversación negativa y razonamiento negativo).
Todos nosotros de alguna manera despertamos todas las mañanas para empezar nuestra jornada de distintas maneras pero muchos necesitan una ayuda extra como por ejemplo el uso de un despertador de alarma (bien negativo), o cuando roban un banco y suena una alarma, o cuando se incendia un edificio y suena una alarma, etc., podemos buscar innumerables cantidades de ejemplos de este tipo.
Además todos los días de nuestra vida vivimos en un mundo que sin darnos cuenta contiene términos negativos y convivimos con elementos que nos provocan reacciones negativas; y en donde además nosotros sin darnos cuenta utilizamos términos negativos.
La formación moral de los últimos cuarenta años a cambiado notablemente, algunos estudios señalan como eran los estudiantes de la década del cuarenta y cuales eran las faltas que cometían en ese momento (correr por los pasillos, mascar chicle, hacer ruido o alguna otra travesura que vista hoy eran totalmente inocentes), pero hoy en estos últimos años las principales faltas ya no son aquellas tontas fechorías, hoy resultan otras mucho mas graves (atentado sexual, ratería, robo, consumo de drogas, incendiarios, borrachera, posesión de armas, vandalismo, asesinato extorsión, etc.). Es decir todos crímenes mayores y algunos de los cuales demasiados graves.
Es claro que los tiempos han cambiado, hemos evolucionado, las sociedad en su conjunto también lo han hecho y es en este nuevo contexto en donde debemos tener la claridad de criar a nuestros hijos brindándole actitudes positivas, es decir con información positiva, pues seguramente ellos convivirán con todos estos problemas mencionados, nuestra tarea será por demás difícil pero es demasiado importante como para no ser tenida en cuenta en las familias de hoy.
La música es otro elemento demasiado curioso pues muchas veces los padres escuchan esas mismas melodías que sus hijos acaban de comprar con dinero que ellos mismos le proveen, esta música que escuchan los jóvenes y las letras de sus canciones es otro grave problema; y lo peor del caso es que estas palabras entran en la mente de nuestros hijos cantadas con ritmo muchísimas veces y el impacto que esto provoca es mucho mayor que si fuéramos nosotros las que las dijéramos, cosa que seguramente seria terrible.
Las palabras de estas canciones muchas veces pintan cuadros e imágenes en la mente de los jóvenes que luego la misma mente se pone a trabajar para completar la imagen que le falta sobre eso que acaba de escuchar. De esta manera y al comprender la letra de las canciones será mucho más fácil entender como los suicidios, la drogadicción, la violencia, los trastornos alimenticios y otros problemas han aumentado considerablemente.
La televisión es un elemento que convive con nosotros desde hace cincuenta años, es un hecho permanente de nuestra vida cotidiana. En algunas familias se han planteado el grado de eliminarlas de su vida diaria si no fuera porque están atrapados por el miedo de quedar en ridículo con la vecindad (la mirada del otro que nos condiciona); y que sus propios hijos sean objeto de burlas por el resto de sus amigos.
Es cierto también que en la televisión existen programas excelentes que no son tan negativos y que nos alimenta culturalmente, pero están los otros los cuales son demasiados agresivos y nocivos para la educación de los hijos. Según estudios de algunos organismos existe relación directa entre el comportamiento agresivo de los niños y las escenas de violencia en los programas infantiles, estos mismos informes dicen que "la observación continua de la violencia en la TV, no solo hace que los niños acepten la violencia como algo normal en la vida, sino que los hace a ellos mismos mas violentos".
La autorización por parte de nosotros los padres de que los niños se sienten frente al televisor, hace que de alguna manera estemos permitiendo ser educados o adoctrinados por el instrumento mas persuasivo de los que hoy se conocen, inclusive mucho mas que el fenómeno de la computación, pues no todo el mundo tiene la facilidad del acceso al mundo de la informática. Es esto tan así que el mundo de la televisión nos llega de tal manera que nosotros mismos como padres hemos sido condicionados y nos hemos creído en su momento cosas increíbles.
Otro ejemplo de lo que nos enseña la televisión de hoy es que beber es algo que esta aprobado en la vida moderna y que si no lo haces estas fuera de todo orden, que para que podamos divertirnos necesitamos tomar. Si se miran las estadísticas de los últimos años nos daremos cuenta de que forma ha crecido el consumo de alcohol en los jóvenes y cual es el margen de las edades que beben, nos daremos cuenta de que modo la bebida esta haciendo estragos en la adolescencia y en la juventud.
Nunca se sabrá con exactitud las perdidas y los problemas que genera la televisión entre los jóvenes en términos potenciales y de productividad, pues es paralizante y como hasta que punto puede paralizar la creatividad humana y malograr las relaciones personales, pues no solo es lo que produce mirar televisión sino también lo que deja de generar como es el caso de la motivación personal, la creatividad y la participación en la vida cotidiana.
Algunas cuestiones importantes que afectan el vicio de la televisión son:
1.- Aumenta la comunicación en un lenguaje que ya casi no es palabra (el mismo efecto que esta produciendo hoy en día los mensajes de texto), disminuye la espontaneidad y reduce los conceptos imaginativos e innovadores.
2.- Crea una dependencia intensa y casi irracional (lo mismo que producen los videojuegos y el abuso de la computadora) como única forma de relacionarse con el mundo.
3.- Debido a diferentes publicaciones que aparecen en la televisión aumenta el problema del consumo de alcohol, y drogas.
4.- Aparece un mayor interés en experiencias pasivas que en aquellas en las cuales se necesita una interacción mental y una participación mucho mas activa.
5.- Se hace cada vez más evidente la limitada y rara resolución creativa de los problemas entre la juventud.
Encender el televisor en muchos casos es apagar un proceso que transforma a los niños, adolescentes y jóvenes en personas completas, apagar el televisor puede transformarlos en personas pensantes y consientes, la televisión en muchos casos produce que los valores se tergiversen y se confundan. La televisión es una forma de escape de los problemas escolares, familiares y sociales, con lo cual los jóvenes no desarrollan iniciativas pues esta es una ocupación muy pasiva.
Sin duda que existen programas que son notables y algunos hasta beneficiosos para toda la familia, otros programas ofrecen descanso y distracción, otros hablan sobre religión, etc. Pero sobre todo esta nuestra responsabilidad de sugerir y de guiar la forma en que mejor pueden nuestros hijos hacer uso de la televisión.
Es sin duda cierto que vivimos en un mundo negativo y los obstáculos que tenemos que vencer parecen en ocasiones insuperables, pero esos obstáculos son indispensables para el éxito, una vida libre de obstáculos y dificultades reduciría todas las posibilidades y potencias a cero. Los obstáculos nos despiertan y nos llevan a nuestras habilidades, el esfuerzo nos comunica nuevo poder, de un obstáculo derivamos fortaleza, de la desilusión crecimiento, de la privación, deseo.
Para poder dar una formación positiva a nuestros hijos tenemos que comprender que hay algunas cosas que no podemos hacer por ellos. Aun cuando tratemos de protegerlos del mal, no nos es dado sustraerlos a las influencias negativas del mundo.
No podemos sentir dolor por ellos, en verdad si pudiéramos experimentar los dolores de nuestros hijos, lo más probable es que los asumiríamos con demasiada frecuencia, pero entonces ellos no se desarrollarían y seguirían siendo eternamente niños. Cuando nuestros hijos encuentren dificultades lo que tenemos que hacer es hacerles saber que comprendemos, que allí estamos, que los amamos y los apoyamos. Es así como necesitamos entender la importancia de la empatia. Si como padres sentimos solo simpatía por lo general serán hijos consentidos por tratar de hacerlo todo por ellos.
La simpatía implica que uno siente lo mismo que la otra persona, la empatia que uno comprende como siente el otro pero no siente igual y porque no siente igual puede distanciarse del problema y proponer una solución objetiva. Es ese el papel que nos corresponde como padres en la formación positiva de nuestros hijos, es necesario que como padres podamos ver los obstáculos y los problemas desde cierta distancia para poder ofrecerles a nuestros hijos las soluciones mas adecuadas.
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